
WhatsApp continúa siendo uno de los canales preferidos por los ciberdelincuentes para engañar a usuarios. En 2026 se mantiene una modalidad especialmente peligrosa: el fraude de la “cuenta prestada”, una variante de ingeniería social que utiliza la confianza entre contactos para tomar el control de cuentas y seguir expandiendo la estafa.
El método comienza cuando un usuario recibe un mensaje aparentemente enviado por un familiar o amigo. El contacto solicita ayuda urgente: necesita un código SMS que llegará al móvil de la víctima para recuperar una cuenta, votar en un concurso o resolver un problema técnico.
En realidad, ese código corresponde al proceso de verificación de WhatsApp. Si la víctima lo comparte, los delincuentes secuestran su cuenta y comienzan a escribir a nuevos contactos para repetir el engaño.
Este fraude resulta eficaz por tres motivos:
Para reducir el riesgo:
Actúa con rapidez:
La confianza es uno de los activos más valiosos… y también uno de los más explotados por los defraudadores. La mejor defensa sigue siendo verificar antes de actuar.